Cuando Ángeles Hernández empezó a tejer durante la pandemia, había algo que echaba de menos. Le costaba encontrar en Chile prendas abrigadas, hechas localmente, que tuvieran una estética más alternativa. Sentía que, al final, la opción casi siempre era la misma: un polerón negro o un sweater básico.
Esa inquietud coincidió con las ganas de volver a crear. Ángeles es diseñadora de vestuario y textiles, además de diseñadora gráfica, pero llevaba casi diez años trabajando en áreas alejadas del diseño. El tejido apareció de forma inesperada y comenzó a aprender por su cuenta, haciendo pruebas y entendiendo las prendas desde su formación como diseñadora más que desde las técnicas tradicionales del tejido.


También había una imagen que seguía rondándole la cabeza. Años antes, durante un viaje a Londres, había visto en el Museo de la Indumentaria dos sweaters tejidos a mano que Vivienne Westwood diseñó para los Sex Pistols. No era que quisiera replicarlos, pero sí le quedó dando vueltas esa idea de que un tejido podía ser libre, tener personalidad y romper con lo que uno espera de un chaleco.
Con el tiempo, esa búsqueda tomó un camino propio. Hoy sus prendas mezclan colores, volúmenes y construcciones poco habituales, pero sin dejar de ser fáciles de usar. Muchas se tejen a partir de estructuras circulares o uniones integradas, lo que les permite adaptarse a distintas tallas y también a los cambios naturales del cuerpo.
Cada diseño existe una sola vez. Ángeles trabaja en pequeñas cápsulas y teje cada prenda de manera individual. De hecho, la primera que publicó se vendió en menos de media hora y, desde entonces, la mayoría de las piezas encuentra dueño el mismo día o al siguiente de aparecer en Instagram.
El nombre de su marca, Hedera, viene del nombre científico de la hiedra, una planta que eligió porque le recuerda la forma en que crece el tejido: lentamente, entrelazándose hasta encontrar su propia estructura.
Las prendas se pueden conocer a través de @hedera.studio, donde Ángeles publica cada nuevo diseño y mantiene el contacto directo con quienes las compran.



