Adoro/Detesto: Luis Poirot, fotógrafo

Luis Poirot Adoro/Detesto Revista ED

ADORO

A Fernanda (aun cuando está enojada); a mis hijas (aunque griten encima mío); la Leica MP negra y mi vieja Rollei; los locos (comestibles); viajar en avión, tren o auto largas distancias; el cine (siempre que no coman a mi lado); los libros de fotografía que se compran en Amazon.com; Nueva York para caminar a perderse; el restorán Lomit’s con esos mozos de casi cien años y el congrio frito con arroz; fotografiar libremente; Brel y Brassens, aunque me deprimen y tengo que pasarme a Sabina para remontar la pendiente; descubrir un negativo olvidado; las películas de la Segunda Guerra Mundial; la comuna de Providencia ahora; flojear sin remordimiento.

 

DETESTO

Los militares y todo tipo de botón dorado, sea de bombero o portero; las betarragas; los que quieren convencerme de que el digital es el futuro; la UDI y todo tipo de verdad mesiánica; el mundo construido por ingenieros comerciales; el ruido de las motos; los hinchas del fútbol y los comentaristas deportivos; la televisión chilena; el cine de efectos especiales, que es casi todo lo que se estrena; las lentejas y los porotos; los días de la madre y padre; Navidad y cumpleaños propios y ajenos; el invierno con olor a parafina; las casitas para familias felices en Lo Curro, ofertas de las constructoras; Julio Iglesias y Luis Miguel; los bancos (los comerciales, no los para sentarse); las fiestas patrias y la guerra del 79.