El legendario creador de Polo y una de las figuras más reconocidas de la industria continuará en el grupo como presidente ejecutivo y a cargo de la creación.

A sus 75 años, Ralph Lauren pasó de ser dueño de una marca de corbatas a convertirse en una figura legendaria de la industria de la moda. Fue hace 48 años que fundó su firma, y este martes anunció que dejará su cargo como director general.

Lauren continuará involucrado con su empresa como director ejecutivo y jefe creativo. “No siento que me esté yendo”, confesó.

Su sucesor, que asumirá este desafío en noviembre, será Stefan Larsson, un creador sueco, de 41 años, que pasó por H&M y por la dirección de Old Navy, el grupo al que pertenece la cadena Gap.

Pero su salida se suma a otros diseñadores que tomaron la misma decisión. Donna Karan abandonó la dirección creativa de su firma en julio pasado y Calvin Klein lo hizo en 2002.

Según El País, este trío no solo definió la estética estadounidense durante el último medio siglo sino que puso al país en el mapa de industria de la moda, junto a Francia e Italia. También consolidaron un modelo de negocio que luego replicarían muchos compatriotas, como Michael Kors: una estructura piramidal en cuya cumbre se sitúa la división de lujo y con una base, que genera el grueso de los ingresos, formada por las líneas más asequibles.

En el caso de Ralph Lauren, el diseñador cuenta con presencia global, se suma a la clásica propuesta de ropa: accesorios, perfumes y hasta restoranes. El último en ser inaugurado fue The Polo Bar (revise el reportaje y fotos que hicimos en ED aquí).

Por ahora, Lauren continuará –desde cargos inferiores- en su imperio de la moda. Sobre quién lo sucederá en el futuro como responsable creativo solo existe, de momento, conjeturas. Su hijo David forma parte del consejo de dirección y está al frente de las divisiones de publicidad y marketing. Sea lo que sea lo que el futuro depara a la firma, con Ralph Lauren termina una época dorada de la moda estadounidense.